JUSTIFICACIÓN
Existe
una necesidad de fortalecer los lazos productivos entre los sectores educativos
y el sistema de mercado. Es bien sabido que los nuevos espacios de trabajo
siempre llaman al fomento de emprendimiento y de establecimiento de estrategias
creativas para la creación de nuevas empresas; de manera que la educación
representa una importancia vital para el proporcionamiento de bases
fundamentales para una formación ejemplar, activa en el espíritu emprendedor
que caracteriza a empresarios y organizaciones de amplias oportunidades, pues
tal como menciona Timmons (1999) el emprendimiento implica destrezas y
habilidades para gestionar recursos y administrarlos, pero también liderarlos.
Los
lineamientos educativos del emprendimiento suelen guiar una perspectiva tendiente
a la importancia de formar emprendedores pues su contribución al desarrollo de
una sociedad es directamente proporcional al empleo, el crecimiento de
oportunidades y el bienestar (Varela, 2001); más aún, cuando leyes como la 1014
de 2006 busca fomentar la cultura del emprendimiento y de bienes y servicios en
Colombia. De allí precisamente que en una cultura del emprendimiento predominen
dos características esenciales: nuevos productos impulsados por empresarios y
sistemas educativos que favorezcan el desarrollo empresarial indistintamente
que sean instituciones o centros educativos públicos o privados (Andrade y
Bravo, 2009).
Tras la
pandemia, la cantidad de sectores productivos y otros se vieron afectados a
niveles críticos. Una encuesta realizada por la Universidad del Rosario (2020)
denominada “Gran Encuesta Nacional sobre la reactivación de Colombia: un compromiso de todos” mostró cómo algunas percepciones en medio de la crisis proyectaron un panorama desalentador, el 73% de los colombianos encuestados han sufrido reducción de ingresos salariales o envío de vacaciones e incluso el despido. Es así que frente a la pregunta ¿Qué prevé hacer usted para recuperarse de esta crisis a causa de la situación de salud pública provocada por el Covid-19? Al menos el 26% respondieron “trabajar más”, es decir, que a lo menos dicha cantidad cuenta con trabajo. Sin embargo, el análisis más preocupante está sujeto al 8% de los
encuestados que contestaron “Emprender un negocio propio”. Si se piensa en una cultura del emprendimiento en el futuro resulta desalentador la sensación de una inminente crisis empresarial y del desarrollo.
Concibiéndose
así, es importante ver cómo los nuevos conocimientos para una adecuada cultura
del emprendimiento y para la expansión de la empresarialidad, se convierte en
el centro de atención de los sectores educativos, como también, de políticas
públicas que fortalezcan el estudio y la práctica institucional, asumiendo el
desarrollo de los territorios (Guarnizo et al., 2017). Es por esto que el
Ministerio Nacional de Colombia (MEN, 2012), publica la Guía 39 proporcionando
el fomento a la cultura para el emprendimiento desde las entidades
territoriales, y, en consecuencia, también institucionales. De lo anterior se deduce que se trata de asumir una actitud
decisiva frente al emprendimiento, sin lugar a excusas e incluyendo oleadas de
proposiciones para inducir al cambio; esto especialmente cuando en el 2018 en
Colombia llegaron a nacer más de 300.000 empresas y cuando el 68,7% de los
colombianos aseguran que elegir el emprendimiento como una elección profesional
resulta deseable (Forero, 2020). En prospectiva, al valorar las experiencias
teóricas y prácticas que impartan un tipo de conocimiento que gestione
elementos de un estado activo en relación a la economía, al emprendimiento y a
la educación, especialmente, a la educación secundaria que, siguiendo a Cavero
y Ruiz (2017) es uno de los niveles académicos más importantes para potenciar
rasgos empresariales a través de proyectos, seminarios, prácticas innovadoras,
creación de miniempresas reales o virtuales y la reproducción de ideas. De
hecho, los medios tecnológicos se presentan en este siglo como valiosas
herramientas para conjugar esfuerzos de participación y éxito en la diada
educación-empresa, es decir, a este punto de la historia, se abre el sentido a
las tecnologías como un elemento indispensable para la educación y el
desarrollo (López y Herrera, 2016). Teniendo en cuenta este conjunto de aspectos alrededor la
educación en emprendimiento se resalta con vehemencia la importancia de
implementar guías de emprendimiento eficaces para un aprendizaje de calidad en
gestión y creación de empresas. Es por eso que la finalidad de este estudio es
aportar al desarrollo de competencias para el desempeño y la formación de
individuos capaces de llevar adelante sus propios emprendimientos, considerando
de antemano el desarrollo local incluso en tiempos de pandemia. Para ello, se
establece una perspectiva teórico-práctica teniendo en cuenta que, beneficiar a
los estudiantes en su desarrollo personal es también beneficiar coetáneos,
familiares y comunidades en general para un avance social significativo (Siavichay
y Gabriela, 2018).
No hay comentarios:
Publicar un comentario